
La Fundación ONCE ha hecho entrega este miércoles, 19 de enero, de un perro guía a Alberto Villalba, una persona ciega y sin manos de Teruel. El can, llamado Xabat, ya camina junto a él por las calles de la ciudad, convirtiéndose en sus ojos tras un largo e innovador proceso de adaptación.
La alcaldesa de Teruel, Emma Buj; la directora de la ONCE en la localidad, Pilar Calvo; y la instructora de la Fundación ONCE del Perro Guía, Elisenda Stewart, artífice de que todo el proceso haya sido exitoso gracias a adaptaciones especiales de arneses, correas, itinerarios y trabajo previo con el perro, han participado en la presentación de esta iniciativa.
La entidad ha explicado en una nota de prensa que Alberto es la primera persona ciega sin manos del mundo en contar con un perro guía como elemento de autonomía y seguridad, lo que constituye un ejemplo más de la innovación social impulsada desde la ONCE.
Además, ha acudido al servicio de rehabilitación de la organización desde que, en 2013, tuviera un accidente con el estallido de una granada abandonada de la Guerra Civil.
Xabat es un labrador negro con poco más de dos años que, como todos los que salen de la Fundación ONCE del Perro Guía. Estuvo durante su primer año de vida con una familia educadora en la fase de socialización y, tras su regreso a la escuela, fue entrenado en aspectos de obediencia básica, hasta que el pasado mes de septiembre comenzó a realizar distintas adaptaciones encaminadas al futuro emparejamiento con Alberto.
NOVEDADES
La fundación ha detallado que entre las novedades más significativas se encuentran las correas y el arnés, elementos fundamentales para que Alberto Villalba pueda dar órdenes a Xabat teniendo en cuenta su doble amputación.
Para eso, se ha contado con la colaboración desinteresada del sastre afincado en Boadilla del Monte (Madrid), Emilio Asiaín, quien ha fabricado este material de forma personalizada y exclusiva para la iniciativa, con el objetivo de que exista la mayor autonomía para el usuario con correas adaptas a su cintura.
Desde la ONCE han resaltado la importancia de no distraer al perro acercándose o realizando cualquier llamada, así como el derecho de ambos de acceder a todo tipo de espacios, establecimientos y transportes públicos o de uso público que las leyes de cada comunidad autónoma reconocen a las personas usuarias de perro guía.
La entidad también ha contado que ha atenido a Alberto Villalba desde su accidente, con un trabajo en equipo formado por una trabajadora social, una psicóloga, un técnico de rehabilitación y, más tarde, una instructora de tiflotecnología. La intervención ha sido un aprendizaje constante y mutuo sobre cómo ir solucionando las dificultades que iban surgiendo, proceso en el que tanto Alberto, como su familia han sido muy activos proponiendo soluciones.
OTRAS ADAPTACIONES
Su movilidad con el bastón también tuvo que ser modificado debido a distintas incidencias que surgieron con la prótesis que le impedían utilizarlo con normalidad. En el ámbito de la comunicación, ha conseguido logros que parecían inasumibles al principio utilizando el smartphone, llegando incluso a incorporar gestos en los que es necesario el uso de tres dedos.